Hay una frase de Albert Camus que en
los últimos tiempos ha hecho fortuna: “Todo cuanto sé con mayor certeza sobre
la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”. Es conocida también
la afición de Miguel Hernández por este deporte y, entre sus poemas más emotivos
destaca el dedicado a aquel fatal y magnífico esfuerzo de un portero por
detener el balón que se colaba en su portería. Vuela por el aire estos días una
rara alegría por el alma de los humildes, el modesto Levante es líder de la
liga de fútbol en el país de Sancho Panza.
He leído que durante la Guerra Civil, se organizó un torneo en Barcelona, la Copa de la España Libre, en el que el Levante resultó ganador. Tras el conflicto el régimen franquista promulgó un decreto por el que quedaban anulados todos los títulos deportivos obtenidos en los torneos disputados entre marzo de 1936 y julio de 1939 en la zona republicana.
Hastiado quizás el club de reclamar un título que no acaba de concedérsele, haya decidido la colosal tarea de volver a ganarlo en una competición del siglo XXI, dado que la centuria pasada se mostró tan huraña con él y por el contrario, favoreció tanto a los poderosos. En cualquier caso, y como diría el camarada Josep Lluís, si hoy llegara el Apocalipsis, el Levante sería el último campeón de la liga en el país de Don Quijote.
He leído que durante la Guerra Civil, se organizó un torneo en Barcelona, la Copa de la España Libre, en el que el Levante resultó ganador. Tras el conflicto el régimen franquista promulgó un decreto por el que quedaban anulados todos los títulos deportivos obtenidos en los torneos disputados entre marzo de 1936 y julio de 1939 en la zona republicana.
Hastiado quizás el club de reclamar un título que no acaba de concedérsele, haya decidido la colosal tarea de volver a ganarlo en una competición del siglo XXI, dado que la centuria pasada se mostró tan huraña con él y por el contrario, favoreció tanto a los poderosos. En cualquier caso, y como diría el camarada Josep Lluís, si hoy llegara el Apocalipsis, el Levante sería el último campeón de la liga en el país de Don Quijote.
Orriols es el barrio, al norte de la ciudad de Valencia, donde se situa el estadio en el que juega el Levante.
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ResponderSuprimirJoaquín Sabina li va cantar al Rayo líder en primera i Miguel Aráez converteix la prosa en poesia per lloar al Llevant líder en primera.
ResponderSuprimirPer cert, el Llevant fa anys que té reconeguda aquella copa (http://archivo.marca.com/edicion/marca/futbol/1a_division/levante/es/desarrollo/1039379.html)
Miguel Hernández y Albert Camus serían, sin duda alguna, del Levante.
ResponderSuprimirGracias Aureli por la aclaración.
ResponderSuprimirOrriols se convierte, por momentos, en mi barrio adoptivo.
ResponderSuprimirPasé unos días en agosto en Burriana.
Tras tus pasos.
Más pronto que tarde, te llamaré.
Hace tiempo que pienso en ello.